En la persistente evolución actual, de crecimiento demográfico y por tanto, “el constante cambio del escenario urbano actual”. Nuestras ciudades no han estado exentas al crecimiento y densificación urbana en los últimos años. Más allá de un juicio personal o social, se ha hecho necesaria una re-estructuración urbana, necesaria, para así, propiciar mayores posibilidades de confort y orden urbano, que les permita crecer a nuestras ciudades con una norma básica y un estudio acabado, generando territorios más competitivos, oportunos a los tiempos y que considere, el constante cambio social. “Un plan regulador oportuno” capaz de recoger e interpretar las condiciones actuales de la ciudad.
Cauquenes, ciudad ubicada en la zona costera de la Región, muy cercana al epicentro del recién ocurrido terremoto del 27 de Febrero. No ha estado exenta de los estragos de éste hecho acaecido. Sin embargo, lo que diferencia a Cauquenes de otras ciudades, de las región del Maule, con condiciones casi iguales de organización y urbanización. Es su recientemente aprobado Plan Regulador Comunal. Ya que su proceso de reconstrucción estará normado y no será necesario un nuevo planteamiento, como ha ocurrido en ciudades como Curicó y otras, donde el plan regulador, no se ha actualizado a tiempo. Cauquenes por su planificación oportuna, puede enfrentar esta etapa reconstructiva con una mayor preparación.
Lo que en el caso contrario, donde no ha hecho tal actualización, hace que las ciudades ante un hecho de éstas características deban re-estructurar y acelerar sus procesos de regulación. Pues no han estado Preparadas para tal cambio. Y es principalmente lo que tiene en desorden muchas de nuestras municipalidades e identidades regionales.
Ante ésta primicia inicial, podemos valorar sin duda, lo clarificador que resulta un PRC, para el proceso de urbanización y organización de una Ciudad. Pero así también, hechos como un terremoto, evidencian la falta de precisión y así también la falta de celeridad en los estudios de nuestros procesos Urbanos.
Un acontecimiento, como el ya mencionado, nos suele despertar una serie de interrogantes. Qué tan oportuno puede ser, un Plan regulador, que demora, mínimamente 8 años en su aprobación?. Qué pasa con ciudades en las que su PRC remotamente fue actualizado hace 10 años?. Qué tan oportuno es un plan?. Efectivamente, considerará las condiciones de constante cambio de nuestras ciudades?. Evidencian nuestros planes reguladores, zonas de alto riesgo para la ciudadanía, como lo son las inundaciones y tsunamis ahora?.
Antes las interrogantes suscitadas, no puedo dejar de pensar, que la tecnología y la serie de escenarios actuales de mayor conectividad y mayor profesionales al servicio, no se ha proyectado, como se debiera. Si bien un plan, resulta complejo en sí, mismo por las consideraciones que éste tiene. No podemos tener más del 50% de nuestras ciudades, con planes reguladores obsoletos, faltos de contingencia urbana y social.
Sin duda y de seguro, no pueda responder todas éstas interrogantes. Cauquenes resulta un ejemplo adecuado, por su contingencia en el PRC, actualizado muy recientemente. Pero aun, me pregunto, qué certeza tenemos de su funcionamiento?. De seguro, lo sabremos en 20 años más. Pues la validez de estos procesos, resultan tan largos, como su proceso de creación. Por tanto, es necesario acelerar los tiempos, así tal vez, tendremos tiempo a la falla, pero así también al acierto.

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