Salgo a caminar por el damero de una ciudad de historia, donde las calles siempre lentas sacuden el letargo de una ciudad que pide a gritos un movimiento fugaz que le sacuda los pies.
Molina, me huele a río, plaza y vino.
Y Vuelvo allí cada vez, recorro cada punto nuevo y viejo que me lleve hasta allí. Al recóndito recuerdo de una vida plasmada, más allá de sus calles.
La Quechereguas larga y Angosta de recorrido fácil y lento. De seguro haya mucho que ver y revivir. Entre baldosas grandes y nuevas. Aquel negocio de antaño, que compro como un emporio remedios, la única zapatería, batta. “El quijote le llaman y La Pamy, librerías en las que nadie que se declarase molinense pudiera negar, la compra de un lápiz bic en el 90. La despensa, carnicería “la selecta”… El rangers y tanto más…
Y aquí quisiera detenerme. Ferretería la cadena, ahora reducida en una especie de casino empobrecido… De norte a sur.. o de sur a norte, las mismas tres farmacias a cambio, 8 casinos empobrecidos de maquinas de monedas. Las vegas hundida, encarnada en una ciudad del valle central, allí al sur del mundo.. La ironía me diría que sólo faltan iglesias express.. Y?.. Vaya a casarse a molina!… Visite molina!… la ciudad de los casinos…
La negación de la identidad, a cambio de una moda, que lo demuele todo. Que dispersa a molina de oportunidad. Ruta del vino y del juego?... qué más?...
Una pandemia de maquinas, al asecho..
Si es usted de molina o piensa ir… Por favor protéjase, recuerde, que molina, no es las vegas…
4 comentarios:
No solo de casinos se vive en el damero, sino tambien de pobres perros esparcidos despues del vientre, vientre sangroso del parir expuesto de naturaleza.
Aun asi te nos muestras feliz, por que la felicidad se enconde y aparece en los cites timidos de tus cuadras, cuadras de amistad y de la hoy insesante angustia de caminares inseguros de bastardos amorfos, que como cual campesino siembra, este carcome mis caminares nocturnos y tibios por mi segura acera.
La acera que nos vio botados tras el primer porrazo sin rueditas a los lados, la acera incesante del agobio navideño, la acera central de un pueblo que duerme, sin un tunel, ni un tren que que me acoja, como lo hizo algun dia...
Mario...
Bueno, lo de los "casinos" en el centro no es mas que otra muestra del "precio del capitalismo y la modernidad" metiéndose no solo en Molina, sino que en cualquier pueblo chico y miserable sin espiritu de superación que hayas tenido el agrado de conocer.
Quiero decir que no tan sólo es culpa de la modernidad, sino también de aquellas personas que optan por lo más fácil y cómodo (aunque muchos no se den cuenta del sistema en que están imbuidos), a cambio de los parajes tradicionales del pueblo que tampoco son muchos.
Las mayores oportunidades (lo he ido comprobando con el trabajo) de Molina, estuvieron mientras fue capital del departamento de Lontué. Fueron sus años dorados.
La identidad de Molina, acaso hay una, reside en la gente misma, y en parte en el vino. Pero también en esas pocas ansias de superarse (por cierto, no se puede hablar de la generalidad, pero es lo que se ve).
Insisto. Es la carroña del capitalismo.
Si se construyera un mall en el actual pueblito artesanal, te aseguro que la gente estaría encantada.
Milo..
Cuando la identidad se pierde, se muere el alma, se muere el recuerdo y todo queda resumido... a un pobre olvido.
wuau, que puedo decir siempre me sorprendes con tus escrituras no hayo como encontrar las palabras, tu siempre vez donde los demas no ven donde yo no veo, me encanta eso diferente que tienes esa mirada hacia el recuerdo y tus enseñanzas hacia donde vamos...
es raro lo que unas palabras te pueden hacer por que tomas conciencia definitivamente no veia asi lo de las maquinas, pero creo q estas en lo cierto Molina no es lo de antes no es la ciudad bonita que todos querian ver...
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